River ganó y nada más

En la antesala al Superclásico, el equipo de Leo Ponzio le ganó con lo justo a Racing y se fue lleno de dudas por un flojo rendimiento.
Ante un Monumental repleto. Unas 86.000 personas colmaron el Monumental para un partido que River necesitaba ganar para llegar con el ánimo en alto a la semana más caliente del calendario. Pero el clima fue más tenso que festivo: el juego no fluyó y el equipo quedó lejos de lo que pedía el estadio.
Sufrió más de la cuenta ante un flojo Racing. River no hizo valer su localía y se complicó solo. Le costó circular con claridad, careció de ideas para quebrar a un rival que mostró poco y dejó espacios que un Racing más afilado habría aprovechado. Ganó 1-0, pero con más sufrimiento del que el trámite pedía.
Lesiones que complican. El golpe más duro de la tarde no estuvo en el marcador sino en la enfermería: Moreno se retiró lesionado y el cuerpo técnico espera los estudios para conocer la gravedad. Su baja se suma a la de Vera y deja a Ponzio con el mediocampo diezmado. En ese contexto gana terreno el juvenil Lucas Silva como candidato a ocupar el puesto de 5 en La Bombonera, un debut de fuego nada menos que en un Superclásico.

El gol de Rivero trajo alivio. En un partido áspero y de poco brillo, a los 33 minutos del primer tiempo llegó la bocanada de aire: Correa mandó el centro al segundo palo y Lautaro Rivero, que entró por la suspensión de Martínez Quarta, conectó de cabeza para el 1-0. No cambió la imagen general, pero sí el humor de un estadio que ya empezaba a impacientarse.
La polémica por el gol mal anulado a Correa. Sobre el cierre del primer tiempo, Correa convirtió el 2-0 tras un remate previo que Cambeses había controlado, pero el VAR llamó a Rey Hilfer, que anuló el gol por un offside previo de Montiel, quien sin tocar la pelota habría obstruido la visión del arquero. La decisión generó desconcierto porque el offside no se produjo en el remate que terminó en gol sino en el primer intento. Correa dejó su fastidio con un “siempre igual contra nosotros” y Ponzio cuestionó el arbitraje. Fue el tercer partido consecutivo en que el VAR le anula un gol a River, y la decisión lo privó de una diferencia más cómoda.
El domingo se viene Boca. River se llevó los tres puntos, y eso es lo que importa en la tabla. Pero el nivel mostrado, las lesiones y las dudas en el mediocampo dejan un panorama inquietante a pocos días del Superclásico. Ponzio tiene una semana para recomponer piezas y devolverle al equipo la identidad que no apareció ante Racing.
En la Bombonera a ganar cueste lo que cueste.